
Nuevo contacto en el Messenger
Él: Hola de nuevo.
Ella: Hola, rebonito.
Él: Gracias por lo que me toca, resalá.
Ella: Tú toca…
Él: Eso me lo dices por aquí, a la cara seguro que no dices nada.
Ella: Hombre, a la cara sería más sutil.
Él: ¿Cómo de sutil?
Ella: No te voy a contar mis armas de mujer. Eso son secretos que nos llevamos
a la tumba.
Él: Cuando quiero soy Iceman.
Ella: No lo dudo, pero ¿qué es Iceman al lado de la Mujer de Fuego?
ÉL: Es difícil hacer fuego en el polo.
Ella: ¿No sabes que si haces un agujero en el suelo encuentras calor?
Él: En la Antártida no creo.
Ella: Si, si. Mira los esquimales viviendo en un iglú, tan calentitos ellos.
Él: Abrigados.
Ella: Si, claro, yo también te abrigaré.
Él: Ainsss…
Ella: Si, suspira… Iceman de pacotilla.
Él: ¿Quién era ese hombre de hace 7 meses?
Ella: Un proveedor sexual. ¡Jajajajaj…!
Él: ¿Cómo lo conociste?
Ella: Era un amigo antes de que se convirtiera en proveedor. Lo típico.
Él: Follamigo...
Ella: Sales con la peña y de tonta te lías con uno. No, prefiero el término proveedor.
Él: Si te gusta la cosa...
Ella: Con los follamigos haces más cosas, no?. Con el proveedor solo follas.
Él: No lo sé.
Ella: Yo pregunto, nunca he tenido follamigos. Solo proveedores.
Él: ¿Eso te gusta ti, solo amigos o proveedores?
Ella: No, realmente no, pero a veces el cuerpo pide cosas que la mente no acepta al
100%.
Él: Necesidades fisiológicas, sexo por sexo.
Ella: Si, necesidades fisiológicas, para mí es muy importante separar las cosas. Amigos
por un lado y proveedores por otro.
Él: Mmmm…. ¿Y yo qué quiero ser?... ¡jajajajajaja…!
Ella: Pues difícil lo tienes. ¡Jajajaja…!
Él: ¿Por?
Ella: Es que… verás… yo nunca me he liado con un amigo, con conocidos sí, pero no amigos.
Y no sé, no me imagino haciéndolo, perdería encanto.
Él: ¿Qué somos? ¡Jajajaj…!
Ella: Nosotros por lo pronto solo somos conocidos de un chat. Ya más adelante a saber.
Él: ¿No eras Firewoman hace excasos momentos?
Ella: Si, claro. En el supuesto que fuéramos proveedores mutuos.
Él: Ojalá…
Ella: Tenemos que contemplar todas las opciones: amigo o proveedor.
Él: Difícil elección...
Ella: Lo echamos a claro o cruz. ¡Jajajaja…!
Él: Si, venga, dispara.
Ella: ¿Tienes una moneda a mano?
Él: No.
Ella: Ni yo...
Él: ¡Jajajaja…!. Vaya dos...
Ella: Tengo el ventilador puesto y el billete se vuela. Nada tendremos que esperar a
quedar para el café y con las vueltas lo echamos a cara o cruz. Cara: amigo, cruz:
proveedor.
Él: ¿Y si sale cruz?
Ella: Amigo. Pero bueno que de pronto nos conocemos y decimos los dos: cruz, cruz.
Él: ¿Y ni una pajilla en el cine? Jejeje...
Ella: Uy, no, para mí el cine es sagrado. Otra cosa es en el parking del cine jejeje...
Él: En el coche pues… Mano dentro del pantalón...
Ella: Mmm… A buscar la moneda, ¿eh?
Él: ¡O lo que quieras!, ¡jajajaja…!
Ella: ¿No necesito excusas para buscar por ahí?
Él: Pues no busques y acaricia...
Ella: Pues ayúdame con el p… cinturón, es lo que más me cuesta quitar.
Él: Me lo desabrocho y ya está…
Ella: Pues mientras te beso (¿te he dicho que me vuelven loca los besos?), te voy
bajando la cremallera (¿o son botones?).
Él: (Botones) No dejes de besarme, entonces…
Ella: ¡Cachiss, mis uñas!
Él: Deja, ya me los quito yo.
Ella: (Se agradece). Te voy besando despacio… (A ver si se da prisa con los botones).
Él: Me gusta sentir tu boca.
Ella: Mi lengua busca la tuya y mi cálida mano, muy despacio, te acaricia por encima del
pantalón…
Él: Nuestras lenguas giran en un baile sin fin…
Ella: Tus labios son suaves. ¿Fumas?
Él: No, no fumo.
Ella: Mmmm… mejor, me encanta el sabor del aliento fresco.
Él: Me gusta introducir la lengua muy adentro.
Ella: Siiii... Eso me excita mucho y lo notas porque mi mano (la derecha) se introduce
muy despacito, como con miedo, a través de la abertura del pantalón (¿slip o bóxer?).
Él: (Bóxer). Acaricio tu pelo, tu nuca, despacio, con las yemas de mis dedos.
Ella: Bien, es fácil, introducir mis dedos por el bóxer. Me gusta sentir tus manos, tu aliento
en mi cuello. Busco tu boca y mi mano tu miembro…
Él: Juego con tus orejitas...
Ella: Se me eriza la piel, al notar tu lengua. Te acaricio, te noto duro, caliente… siento tus
venas hinchadas..
Él: ¡Uff…!.
Ella: Mi mano abarca el grosor de tu miembro… Quiero besar tu boca.
Él: Yo la beso despacio primero, luego, como un loco, fuerte. Muerdo despacio tus labios.
Ella: Muy despacio hago movimientos de arriba abajo…
Él: ¿Con qué?
Ella: Mi corazón palpita fuerte, mi respiración se acelera. Sigo con la mano… aún no es
el momento. Quiero que sientas deseos de sentir mi boca donde sientes ahora la mano.
Él: ¡Uff, ya lo deseo!, pero antes quiero besarte el cuello.
Ella: Me gusta verte desearlo.
Él: Deslizar mi lengua en zigzag por él.
Ella: Escuchar como rugen los latidos en tu pecho.
Él: ¡Qué calor!
Ella: Mi mano aprieta, suave, firme… (Pon el aire). Noto como te tensas bajo ella.
Él: (No, se está bien así.)
Ella: Se me hace la boca agua al pensar en el momento que te introduzca en mi y
sientas mi lengua.
Él: Se me está poniendo erecta de verdad…
Ella: Ese era el objetivo… Iceman… Sigo…
Él: ¿Quieres seguir?
Ella: Si…
Él: Esto es cibersexo…
Ella: Esto es un cuento erótico escrito por los dos…
Él: Visto así, si.
Ella: ¿En serio te excitas?
Él: Sip…
Ella: Es curioso, yo no, pero me excita saber que provoco eso al escribir.
Él: Yo imagino y me dejo llevar.
Ella: Eso me halaga. Aprovecharé el paro para dedicarme a la literatura erótica.
Él: Yo te doy ideas.
Ella: Claro, una vez estuve con un chico así.
Él: ¿En qué plan, cómo?
Ella: El seguía el rollo y tal y llega un momento que me dice que está cachondo y que
se quiere hacer una paja. (Tal cual).
Él: ¿Se masturbaba?.
Ella: Y va y me pregunta si estoy cachonda (quería que yo hiciera lo mismo y con cam jeje).
Le dije que no, que esto solo era un relato erótico. No veas cómo se puso.
Él: A ti te frustra esto, quieres sentir más…
Ella: Me dijo de todo menos bonita.
Él: Pues que tonto.
Ella: Yo puedo escribir y hablar de sexo. Puede resultar divertido e instructivo.
Él: Si a ti no te apetece ¿por qué tienes que hacerlo?, que se pajee él.
Ella: Pero no hago cibersexo ni nada similar. Yo el sexo de tú a tú, piel con piel.
Él: ¡Cuándo quieras!, ¡jajajajaja…!
Ella: ¡Jajajaj..!, ¡lo que diga la moneda!... ¡o el pulpo!
Él: Ainsss…
Ella: Eres muy majo.
Él: Esas tetitas y ese culete…. Gracias.
Ella: ¡jajajaja….!, ahí que están.
Él: Tú eres más maja e inteligente.
Ella: ¿Inteligente yo?
Él: Si, tú.
Ella: No, inteligente una de mi ex curro que se tiró a un antiguo jefe y ahora vive con él
y claro, ella no fue despedida. Él 57 y ella 37.
Él: A todo el mundo le llega su momento.
Ella: Yo, tonta, que aún creo en el amor y que el dinero no da la felicidad. ¡Jajajaj…!
Él: Ayuda…
Ella: Sip...
Él: Pero al final queremos más y más y no todo es dinero.
Ella: Te digo yo que no, que he dejado todo por empezar de nuevo.
Él: ¿Qué es todo?
Ella: Pues familia, trabajo, amigos…. En fin, un montón de años de mi vida.
Él: ¿En qué trabajabas?.
Ella: Administrativa.
Él: Buen trabajo.
Ella: Si, buenísimo, menuda vividora estaba hecha. Se ganaba poco y se curraba menos
Él: ¡Jajajaja…!
Ella: Lo dejé todo por un único motivo, el único válido para mí.
Él: ¿Qué motivo?
Ella: Buscar la felicidad, la tranquilidad, el estar bien conmigo misma.
Él: ¿Y lo has conseguido?.
Ella: He conseguido estar bien conmigo misma, el ser fuerte, estar tranquila. ¿La felicidad?
Hum…. Eso se me resiste más… Viene a ratos y quizás es que seré solo feliz a ratos,
no lo sé…
Él: Esos ratos compensan el resto.
Ella: Pero desde luego no soy una amargada. En general estoy satisfecha de mi vida,
quizás le falte algo de emoción ... jejejeje…
Él: ¿El proveedor que edad tenía?
Ella: Soy una asaltacunas, pero te juro que no fue a tiro hecho eh?, ahora debe tener
unos 33 o 34 años.
Él: Yo 35...
Ella: Mmmmmm… buena edad. La mejor edad en un hombre en términos generales.
Él: ¿Para proveedor?
Ella: ¡Para lo que haga falta! Jajajaja..
Él: Tenemos que quedar una noche e irnos de cañas.
Ella: Contaba con algo así. Un simple café a estas alturas de conocimiento personal y
seudocarnal no me parecería suficiente.
Él: Algún cubata.
Ella: Brugal con limón, preparado, por favor. Solo que hace más de un año que no bebo.
Él: Yo con cola light sin preparar.
Ella: Ah, pues deberías tomarlo preparado con su puntito de canela… mmmm, delicioso.
Él: Y luego para casa.
Ella: Y en taxi.
Él: Por supuesto, cada una a la suya.
Ella: Por supuesto…
Él: Una chica decente no se lía en la primera cita (gili la chica). Además no llevaría
condones…
Ella: Ni yo... (Recordar: llevar condones).
Él: Lo máximo a aspirar a algún roce furtivo…
Ella: Si, si, con disimulo “ups, disculpa, casi me caigo”.
Él: Y sin disimulo. Frotando tu espalda en mi pecho y mi pene en tu culo.
Ella: Y yo haciéndome la loca (mientras me restriego como una perra en celo).
Él: Dime: guau, guau...
Ella: Prefiero miau… es más sensual.
Él: ¿Estamos en momento sensual o animal?
Ella: Ambas cosas. Se puede ser un animal sensual o salvaje. La ocasión decide, Darling.
Él: Me gusta ese roce.
Ella: Si, es excitante jugar al coqueteo.
Él: Y pienso como ese culo puede ser mío...
Ella: Mmmm… sigue así… A tomar por culo la moneda…
Él: ¿Qué moneda?
Ella: ¿Moneda?, ¿alguien dijo moneda?
Él: Jejejeje…. ¿Notas como se me pone dura?
Ella: Y tanto… calla y bésame...
Él: Te aprieto junto a mi cuerpo, quiero sentirte y que no te escapes.
Ella: ¿Notas mis pezones erguidos con tu brazo alrededor?
Él: Lo que daría por lamerlos y morderlos.
Ella: Empieza por el cuello, así, abrazándome por detrás.
Él: Estamos en un pub. ¡Jajajaja….!
Ella: Que miren, solo son besos.
Él: Como mucho puedo besarte hasta el cuello y manosearte las nalgas por encima
del pantalón.
Ella: Suficiente para encenderme
Él: Te mordisqueo la oreja.
Ella: Picarón, sabes que eso me pone. Siéntate en el taburete, quiero estar entre tus
piernas.
Él: Quiero meterme dentro de ti y no solo con mi lengua.
Ella: Te rodeo el cuello con mis brazos. Me arrimo mimosa (lo soy mucho).
Él: Ronronéame al oído.
Ella: Mmmmm….
Él: Dime algo bonito.
Ella: Lo hago.
Él: ¿Qué me dirás?
Ella: Te deseo...
Él: Y ahora algo muy guarrete.
Ella: hum…. Fóllame hasta que te diga basta.
Él: Es la primera cita, no hay condones.
Ella: Hay farmacias de guardia. Una emergencia es una emergencia, pero ¡ups!, no es
posible.
Él: ¿Por?
Ella: Si caigo en tu seducción en la primera cita ya no te vuelvo a ver.
Él: Quiero repetir.
Ella: Y para mi, la primera vez es siempre de “tanteo”.
Él: ¿No me darías tus pechos?, me pararía en tus pechos, lo prometo.
Ella: Vale...
Él: Jugar con tus pezones, lamerlos y morderlos en tu portal.
Ella: Dejo que juegues con ellos, pero… uf… mis braguitas empapaditas…
Él: No te las quites, por favor...
Ella: No, no, estoy muy ocupada en acariciarte por encima del pantalón. Me gusta
sentir que tal vas de “ánimos”.
Él: Estoy muy excitado y vuelvo a besarte la boca como un loco.
Ella: Me encantan esos besos tan pasionales. Como tu lengua me invade buscando la mía.
Él: Recorro tus labios con mi lengua y la vuelvo a zambullir en tu boca.
Ella: Siiiiiiii… no dejes de besarme. Sujeto tus mejillas con mis manos, te acaricio la nuca.
Él: Mientras te desabrocho el pantalón y te aprieto las nalgas… mmmm….
Ella: Ooohh siiiiii… Dejo que lo hagas, mis pezones están a punto de romper el sujetador.
Él: Te desabrocho el sujetador y te beso las tetas. Estas casi desnuda a mi merced.
Ella: Qué agilidad al desabrocharlo. Estoy a punto de entregarme a ti.
Él: ¿Qué te lo impide?
Ella: No se… ¿el pensar que me veas como una chica “fácil” (tabúes de antaño).
Él: Tú lo has dicho, de antaño.
Ella: Si…
Él: Te pongo mirando a la pared y te voy besando la nuca.
Ella: Mi cuerpo tiembla de deseo por ti.
Él: Mientras te acaricio los pechos…
Ella: La pared está fría.
Él: ... me acerco a tu oreja y te susurro que me tienes a mil.
Ella: Eso me excita mucho, te sonrío con picardía.
Él: Te bajo el pantalón y me restregó contra tu culo.
Ella: Mmmm…
Él: ¿Sabes…?
Ella: Dime…
Él: Quiero penetrarte.
Ella: Lo sé, quiero que lo hagas. (Llevo por “casualidad” un condón a punto de caducar)
Él: ¿Así, en caliente? (Te pillo el condón antes que te arrepientas).
Ella: ¿Cuándo mejor? Si paramos no lo hacemos.
Él: Te bajo las braguitas.
Ella: Están muy mojadas.
Él: Lo sé… Te besaría el culete, pero no hay tiempo.
Ella: Ya… las ganas son muchas.
Él: Va …
Ella: Va...
Él: Meto la puntita despacio.
Ella: Mmmm…
Él: Se desliza suave y gimes ligeramente.
Ella: Puro placer.
Él: Te beso el cuello y empujo suavemente…
Ella: Oooohhh siiiiiiiii….
Él: … hasta dentro...
Ella: Me pego más a ti.
Él: Quiero tenerla ahí y que no baje.
Ella: No, no te salgas, déjala dentro. La siento dura, caliente... es excitante.
Él: Empujo despacio contra ti. Me vuelvo loco al escuchar chocar mis huevos llenos
de leche contra tu culo…
Ella: Y yo al sentir como te mueves. Como me penetras, deseo que subas de intensidad.
Él: Empujo cada vez más fuerte.
Ella: Si, eso es, sigue… hazme gemir de placer.
Él: Te cubro la boca con la mano para que no se te oiga gemir al empujar más fuerte.
Ella: Uff.. No pares, escucho tu respiración acelerada, eso me pone.
Él: Te acaricio los pezones.
Ella: Dime cosas...
Él: Tienes los pezones duros. Mmmm, ¡qué rica estás!
Ella: Quiero escucharte cuando llegues. Me encanta sentirte, eres delicioso.
Él: Pongo mis manos sobre las tuyas y me pego más a ti.
Ella: Siiii…
Él: ¿Qué sientes ahora realmente?
Ella: Curiosidad sobre que sientes tú y reconozco que me dan ganas de probarlo
en la realidad.
Él: Deseo que fuera real ahora.
Ella: Confieso que yo también.
Él: Tengo los pezones en punta, entre otras cosas jejejeje...
Ella: Eso me pasa a mí, pero creo que es por el ventilador…
Él: ¡Jajajaja…!, no sé si frustrarme o no.
Ella: No te frustres, no.
Él: Ya me tocaré un poco más tarde.
Ella: ¡Jajajaja…!, en la camita no?.
Él: En un minuto.
Ella: ¡Jajajaj..!, no, no hagas eso jajajaja…
Él: No, no es plan.
Ella: Di que no, que luego te salen granos.
Él: No es por eso.
Ella: ¿Es porque te vuelves loco?, ¿pierdes fuerza?
Él: Nooo, es porque estamos hablando.
Ella: Ah, claro por respeto, esto es una charla de colegas.
Él: No, porque no es plan darle a la zambomba con una mano y con la otra ir tecleando.
Ella: ¡Jajajajaja…! ¡Qué poca vergüenza, jajajaja…!
Él: Eso sí, que sepas que en la camita es muy posible que peque.
Ella: Rezaré por ti.
Él: De rodillas.
Ella: Oye, que el que pecará serás tú, así que la penitencia será tuya. Rezaré en la cama
bien cómoda.
Él: ¿Serás mala como yo?
Ella: No, seré peor porque pensaré que te lo estás montando solo y le pediré a Dios
que no te deje que llegues al final, que te guarde para mí.
Él: ¿Qué no llegue al final? ¡jajajaja!
Ella: Siiiii, que te de un gatillazos de esos.
Él: Mala… Soñaré contigo encima.
Ella: Si, sueña que te ato a la cama y que te hago un pijama de saliva.
Él: A este paso adelanto el pecado…
Ella: Solo es para darte tema por si te bloqueas.
Él: ¿Me ves con pinta de bloquearme?.
Ella: No, no tienes pinta de bloquearte. Es más, agradezco que haya una pantalla
por medio sino capaz que me destrozas. ¡Jajajaja…!
Él: ¿Por qué? ¿Me follarías?... Fóllame….
Ella: Ainsss…
Él: Qué fácil, ¿eh?. Si estuvieras más cerca…
Ella: Si, si, cualquier excusa te vale para no venir y follarme jajajaja…
Él: ¡Jajajaja..!, voy a pecar ya.
Ella: Amén.
Él: Pero antes quiero oírte.
Ella: ¿Para asegurarte que soy una chica y no Manolo?
Él: Claro, imagina que eres Manolo.
Ella: Mmmmm, ¡qué morbo!
Él: Para mi ninguno jajajajaj
Ella: No saber quién pondrá a quién contra la pared…. Jajajaja…
Él: Tú, no sé, yo no, ni delante ni detrás jajajaja
Ella: ¡Jajajaja….!
Él: Bicho.
Ella: ¿Yo?, tú, por desconfiado. Ainsss, no me quieres nada.
Él: Si, si…
Ella: Claro, como ya te has “liado” conmigo no quieres más cuentas.
Él: ¡Jajajaja!
Ella: Que si tengo bigote, que si tengo nuez, ahora todo son fallos…
Él: Móvil…
Ella: Vale, pero solo me queda un palito de batería.
Él: Sólo un hola y adiós, no vamos hacer “cuentos eróticos” jajajaja.
Ella: Vale, pero déjame que lo enchufe.
Él: Otro día, quizás…. Jajajaja
Ella: Ah, como quieras, ya lo había enchufado.
Él: ¿Cómo que como quiera?
Ella: Dices que otro día quizás y yo te digo que como quieras…. Me he liado, ¿no?
Él: ¡Jajajaja..!, me refería a los cuentos eróticos.
Ella: Toma nota *********
Él: Espera que mi hermana ha regresado, nunca sale y hoy que sale ha venido ya,
vaya tela.
Ella: Dios, que te castiga porque vas a pecar en breve.
Él: Suele pasar…
Ella: Así me da tiempo para aclararme la voz y pasar por chica.
Él: Eso, eso. Te acabo de hacer una perdida, ¿la viste?
Ella: Si.
Él: Cierro esto y te llamo en dos minutos.
Ella: Ok, también cierro esto.
Él: Pues hasta ahora.
Ella: Hasta ahora…
A modo de Conclusión
¿Y ahora?, ¿cómo continua la conversación esta vez telefónica?, ¿irán más allá?, ¿llegarán
a quedar para conocerse personalmente?
Realmente, ¿importa?, eso ya queda fuera del chat, eso formaría parte de la vida real
y francamente…
…. ¿A quién le interesa la vida real?
FIN



